Ser considerado pura escoria por la camorra napolitana y una vergüenza para Italia por Berlusconi (y que una de sus 10 razones para vivir sea Bill Evans tocando el tema de la pelicula Espartaco), hacen de Saviano un tipo bastante simpático a mis ojos. Que lleve años amenazado de muerte, viva en un lugar secreto y tenga escolta permanente del estado italiano a causa de lo que escribe, son pinceladas de un panorama bastante menos simpático.
Estar cerca de un tipo al que podrían disparar en cualquier momento es un sensación... nueva (dejémoslo ahí). Mucha gente, mucha seguridad, muchísimos guardaespaldas.
Saviano es por encima de todo un fantástico escritor. Sus historias son muy amenas, uno se las bebería como cualquier libro de serie negra, si no fuera porque la sordidez bestial que relatan es tremendamente difícil de digerir. Si fueran novelas tendrían un pase, el problema es que son reportajes.
Roberto Saviano es uno de esos hombres imprescindibles de los que hablaba Bertolt Brecht.
Y sus libros, también.

10 comentarios:
Qué pinta de tipos duros... El ambiente se debía cortar con cuchillo (o eso parece en tus dibujos...)
No era para tanto, pero los tipos delante de la mesa mirando al público marcaban bastante la cosa.
y lo malo serían los tipos que te miraban y no se veían!!
Comparto esa sensación que comenta Inma
jo ya no me sacas a pasear...
hahaha, sabes que imaginaba que vería a Claudio, Giovanni, etc, y por las mismas también a ti?
Madre mía, tus dibujos transmiten la presión de la "omertà", qué atmósfera...
estoy deseando leer un libro de esos, que seguro bien podrían ser ilustrados con tus magníficos dibujos!!!
Una crónica fantástica; da gusto tenerte por aquí, Miguel!
Impresionante crónica, que comunica mucho más que cualquier reportaje con fotos.
Enhorabuena!
Publicar un comentario en la entrada