No se preparaba porque pensaba que el colmo del narrador oral era la pura improvisación del momento.
Cuando se levantó de la cama, aquella mañana, supo, sin la menor duda, que iba a tener problemas con la actuación.
Afortunadamente disponía de lápices de colores, acuarelables! je je
Plazoleta de Hurtado de Mendoza, comunmente conocida como Plaza de las Ranas (por la fuente que allí hay)
Subiría lentamente al estrado, daría uno o dos golpecitos en el micrófono, devolvería la mirada al público, implorante, y diría:
- Ahhgggg ... aaaahh ...
Pues aquella mañana me levanté afónico y aunque le pedí a a un amigo que subiera conmigo y contara, por mí, esta triste historia, tan improvisada por la vida, que ahora les transcribo; finalmente .... no me atreví.
En silencio, con la cabeza gacha, contiué dibujando y pintando
Saludos a Rafa y Pedro, y a todos los participante en el Maratón de Ilustradores

Me gusta como los árboles construyen una "carpa" arropando al público. Muy acogedor tu dibujo. No te saldría la voz, ...pero el dibujo bien que te salió.
ResponderEliminarbuen relato breve, cuando despertaste el papel en blanco aun seguía allí
ResponderEliminarGracias Clara, gracias JuanMª, ... Sabéis bien que los dibujos también "cuentan" ... historias
ResponderEliminary qué mejor modo de contar una historia. Me gusta el uso selectivo del color.
ResponderEliminarEse arte lo sacas contando o dibujando, esta vez lo hemos disfrutado nosotros.
ResponderEliminarFantástico, qué poético y qué bonito.!
ResponderEliminarGracias Joaquín, Francis, AnA tan generosa
ResponderEliminarNo cabe duda que hay momentos en los que un cuaderno y un lápiz se convierten en una lancha de salvación...
ResponderEliminarA ti no cabe duda que te resultó fantástico llevarlos encima :)
Gracias por tu obra, que cuanta tanto como lo que contamos los que si subimos al escenario.
ResponderEliminarUn abrazo
Gracias AnAis y Sole, sí, son "maneras" de contar, que es "lo que cuenta"
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