Después de tener el gran placer de poder recibir a Inma en InCoruña y disfrutar de su taller de dibujo que tuvo muchísimo éxito el siguiente fin de semana nos visitaron Celia y César - un poco más de aire andaluz por tierras gallegas.
El viernes fuimos a un taller de encuadernación copta en Vigo, el sábado nos reunímos con mi subgrupito de calceta (nacido del grupo de dibujo) para dibujar en Ourense y el domingo nos fuimos a Rábade que - como me dijeron - tiene fama de ser el pueblo más feo de Galicia. Indudablemente hay pueblos más bonitos pero también es verdad que cada rincón del mundo tiene su encanto, todo depende como lo miras. Aparte de eso nos recibieron muy alegres en el ayuntamiento a primera hora de la mañana para sellar los soportes. Tampoco quiero prolongar mucho la introducción, sólo resumir que fue un día espléndido en compañía de varios dibujantes de nuestro grupito gallego, que Eduardo ganó un accésit y Óscar tuvo el público más amplio e interesado de todos. Pero creo que yo tengo la anécdota más interesante que contar ;)
Escogí un rinconcito al lado de la panadería, un edificio bastante llamativo por su inconfundible color - un rojo entre intenso, naranja y chicle rosa.
La veis en la foto de al lado.
Me puse a hacer un boceto y poco a poco las capas de la acuarela. A mediodía ya estaba terminando cuando sale una mujer de una de las casas (como estaba pintando no me había enterade de cual), se pone al lado mía y al rato empieza una pequeña conversación:
Ella: "Díxome a miña neta que pintaches a miña casa"
(pasa un minuto y sigue)
Ella: "¡Pero non a vexo!"
Yo: " Pois ... ¿Cal é a súa casa?"
Ella: "Esta mesma, a panadería."
Yo: "É esta, á esquerda."
(pasa otro minuto y me dice en voz bajita, confidencial)
Ella: "Pero despois vasma deixar un pouquiño mellor, ¿non?"
(Intento contener mi sonrisa.)
Yo: "Non se, señora, se son capaz de facelo mellor."
El viernes fuimos a un taller de encuadernación copta en Vigo, el sábado nos reunímos con mi subgrupito de calceta (nacido del grupo de dibujo) para dibujar en Ourense y el domingo nos fuimos a Rábade que - como me dijeron - tiene fama de ser el pueblo más feo de Galicia. Indudablemente hay pueblos más bonitos pero también es verdad que cada rincón del mundo tiene su encanto, todo depende como lo miras. Aparte de eso nos recibieron muy alegres en el ayuntamiento a primera hora de la mañana para sellar los soportes. Tampoco quiero prolongar mucho la introducción, sólo resumir que fue un día espléndido en compañía de varios dibujantes de nuestro grupito gallego, que Eduardo ganó un accésit y Óscar tuvo el público más amplio e interesado de todos. Pero creo que yo tengo la anécdota más interesante que contar ;)
Escogí un rinconcito al lado de la panadería, un edificio bastante llamativo por su inconfundible color - un rojo entre intenso, naranja y chicle rosa.La veis en la foto de al lado.
Me puse a hacer un boceto y poco a poco las capas de la acuarela. A mediodía ya estaba terminando cuando sale una mujer de una de las casas (como estaba pintando no me había enterade de cual), se pone al lado mía y al rato empieza una pequeña conversación:
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| al principio |
Ella: "Díxome a miña neta que pintaches a miña casa"
(pasa un minuto y sigue)
Ella: "¡Pero non a vexo!"
Yo: " Pois ... ¿Cal é a súa casa?"
Ella: "Esta mesma, a panadería."
Yo: "É esta, á esquerda."
(pasa otro minuto y me dice en voz bajita, confidencial)
Ella: "Pero despois vasma deixar un pouquiño mellor, ¿non?"
(Intento contener mi sonrisa.)
Yo: "Non se, señora, se son capaz de facelo mellor."
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| a mitad de camino |








