¡Hola a todos! Como en mi último viaje a Mexico me he pasado malísima y, por tanto, de encierro buena parte del tiempo (gracias a las gracietas de las compañías aéreas, que parece que hacen de todo menos volar) he aprovechado que por una vez iba a un hotel bueno en vez de a mis cuchitriles habituales para documentar el lugar, que viene a ser como una Disneylandia playera, poco más o menos. Igualito que los garitos en que he acabado en mi viaje navideño que, no nos creais, no dejaban de tener su gracia (ya vereis, ya). Como las páginas van con comentarios, no añado más texto. Si alguien está interesado en el resto de las páginas de esto, ya están todas subidas en mi blog. Y con esto concluyo mi etapa mexicana 2011 :)
Aparte de ver ruinas -al menos las que quedan a tiro, que vienen siendo Chichen y Tulum- las principales actividades en la Riviera se resumen en tostarse al sol vuelta y vuelta, bañarse lo más posible en las aguas del Caribe y bucear por la barrera de coral, que para algo es la segunda más grande del mundo, justo detrás de la australiana. Bueno, y si eres el turista inglés estándar de la zona, beber todo lo que te pongan por delante, desde daiquiri de fresa hasta el agua del cubo de fregar, pero esa es otra historia.
De lo primero, poco hay que contar, más allá de que las playas de la Riviera vienen siendo como uno se las imagina: arena blanca muy fina, de esa que no se pega, al contrario que en Málaga, que sale una emborrizada como las croquetas de jamón, mar azul turquesa con agua templada y bandadas de pececitos y palmeras, que no tengo muy claro si estaban ahí o las han colocado a lo bruto para que hagan bonito. El caso es que, quitando que el fondo coralino te hace polvo los pies y más que como en el anuncio ese de los limones del Caribe sales del agua como Chiquito de la Calzada después de 7 cafés, yo personalmente podría acostumbrarme a la hamaca sin rencores.
En cuanto a lo de bucear, los mejores sitios parecen ser Isla Mujeres y Cozumel, aunque me cuentan por ahí que el tema snorkel es una tomadura de pelo. En fin, lo que yo he probado, que es con botella, está bastante bien: peces mariposa en plan Nemo por todas partes, tortugas aquí y allá e incluso, si se mira de vez en cuando al Azul, cosas más grandes, como rayas o el cabeza de martillo que me encontré por allí dando vueltas. O esta barracuda tan maja:
En fin, en mi próximo post acabaré con este viaje a Mexico y empezaré el especial navidades 2011 en cuanto escanee lo que me he traido :)
Feliz entrada de año a todos!
Aquí os dejo 3 páginas de una visita muy rápida a Chichen que hice hace dos semanas. Esta vez me salté la visita guiada para dibujar, porque era la segunda vez que iba y, la verdad, no dan tiempo para nada. La mayor parte de la gente hace el viaje en plan organizado (esto está a unas 3 horas de Playa del Carmen y Cancún, en mitad de la península del Yucatán), con lo que entre ida, vuelta, que te paren para que compres tonterías en el local de la prima del dueño de la agencia y a comer ensalada de lechuga y carne de algo (bebida no incluida y a precio de "amigos") en el restaurante de su tía, al final te quedan 2 horas mal contadas para la visita. Mi consejo, básicamente la zona es segura, así que casi mejor coger un coche e ir del tirón a ver el sitio al ritmo de cada uno. Eso si, hay controles policiales cada cierto tiempo y se necesitan dos entradas distintas (que se pueden comprar en la misma taquilla).
¡Buenas! Llevo un tiempo algo paradilla, pero he aprovechado la semana pasada para dibujar todo lo que he podido, así que aquí os dejo la primera entrega. Supongo que todo el mundo conoce los cenotes mexicanos, básicamente cuevas rellenas de agua que salpican toda la península del Yucatán. La mayor diferencia con la típica laguna en una cueva (como en las de Aracena) sería que desde estos se puede ver el cielo. Por lo que cuentan, hay miles, pero los más conocidos son los que se usan para bucear o para bañarse. De los primeros no os puedo dejar un apunte, pero saqué esto:
pero de los segundos, os dejo el de Valladolid, que funciona como una piscina gigante, aunque el principal propósito de los cenotes es proveer de agua al Yucatán, ya que en su mayoría contienen agua dulce. Sin embargo, algunas están conectadas con el mar por ríos subterráneos que hacen aparecer auténticas paredes de agua visibles en el plano donde el agua dulce se une con la salada.
A veces pueden aparecer estalagtitas sumergidas en muchos cenotes. Evidentemente, no se forman allí, sino que proceden de los derrumbes que han dado lugar al cenote en primer lugar. En las bolsas de aire interiores que varios cenotes tienen aún se siguen formando estalactitas nuevas.
En las antiguas culturas prehispánicas, los cenotes eran la entrada al otro mundo, y es por eso que muchos sacrificios iban a parar de cabeza a éstos -como en el famoso cenote de Chichen Itza-.