jueves, 29 de enero de 2015

Concentración de Coches Clásicos Americanos en A.Z.A.F.T.

Ese fue el cartel de la cita. El pasado domingo 18 de enero, bajo un frío "que escaraballaba el peyeyu", nos dimos cita unos "bastantes", con el fin de dibujar la Locomotora Baldwin, algún coche clásico americano o lo que se terciara. Así que dicho y hecho. Nos pusimos a dibujar como posesos. En nuestra contra, el frío y la luz que se fue de toda la zona y nos imposibilitó tomarnos un café con leche.

El primer coche con el que nos pusimos fue un Chevrolet de Luxe de 1941. Los dueños se acercaban y nos contaban alguna que otra anécdota. Hasta ese momento mi cuerpo se comportaba con normalidad. Una vez acabado no quise quedarme frío y me fui con Julio a por un enorme Chevrolet del que teníamos duda que nos cupiera en el cuaderno. Nos pusimos frente a él y empezamos a temblar: no sólo por lo que teníamos delante. El frío se metía como un cuchillo. Los tembleques se sucedían y la mano y el rotulador iban a su libre albedrío. 
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Stop. No podíamos más. Necesitábamos entrar en calor. La ceja izquierda taconeaba sombre mi ojo y mi mano parecía un pájaro carpintero. Teníamos que entrar en calor, así que fuimos en busca de un bar en el que tomarnos algo caliente. La luz seguía sin venir. Al entrar la temperatura del local hizo que recobráramos la sonrisa. La mala noticia vino cuando el dueño nos dijo que: "sin luz la cafetera no funciona y por tanto no hay café", "¡que quieren que les haga!", nos dijo medio enfadado. De tirón... le pedimos al posadero que nos sirviera dos vasos de vino.
Tenía intención de quedarme a comer. Quería ir de nuevo a la Taberna del Gran Bob -Vinos Chueca-. Pero de eso hablaré luego. Así que tenía que hacer algo hasta la hora de comer. Frente a mi aparcó un Cadillac enorme, brillante, rojo pasión..... y no me pude resistir. A la par, mi cuaderno no sé si por el frío y mis tembleques o porque ya estaba llegando a sus últimas páginas... empezó a descuajeringarse. Como pude me puse frente a él y lo dibujé. No podía más. Era hora de ir a Vinos Chueca.
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Al llegar allí estaba todo hasta los topes. Teníamos que esperar a que nos pudieran dar de comer. El sitio en cuestión es una "Delicatessen" en cuanto a su diseño, decorado y puesta en escena. Paraguas colgados al revés del techo, figuras, carteles, posters, discos antiguos, caricaturas del dueño..... tenía para dar y vender y además se estaba caliente.
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Mi atención se dirigió hacia unas figuras que correspondían a las Réplicas de las antiguas huchas del DOMUND. Me planté frente a ellas y dibujé.
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Por fin nos tocó comer. Recuerdo como si fuera ahora ese caldo que nos sirvieron. Que rico, que caliente. Nos calentó el cuerpo y el alma. Alguno hasta se durmió. Tras degustar algunas especialidades de la casa y echar alguna cervecita, nos pusimos a dibujar de nuevo los unos a los otros. El Gran Bob se sumó a la fiesta. Posó para nosotros y nos hizo fotos. Pero lo mejor de todo llegó cuando cogió su guitarra y una armónica y nos preguntó: ¿qué hacemos?, ¿un poquito de Blues para empezar?.....
El resto no lo pude dibujar.....

martes, 27 de enero de 2015

46 Sketchcrawl en Valladolid


En Valladolid nos quedamos con ganas de más coches la vez anterior, así que
el próximo sábado 31 nos veremos a las diez de la mañana en la entrada de desguaces Reto, en Avda de Santander, 195 para sacarle jugo a su museo de coches antiguos:
http://www.desguaceretovalladolid.com/museo-coches-antiguos.php Arrancamos motores ¡Brrruumm, brrruumm!





lunes, 26 de enero de 2015

Allanado el descampado

El descampado que esta enfrente de casa, ha sido durante años el sitio donde se podía jugar con los perros, volar aviones, observar la flora autóctona y no autóctona, escuchar sapos, tirar horrorosos petardos en Navidad (que no hacen gracia), coger tierra y cantos rodados para las macetas, acortar el camino y disfrutar del entorno tal vez mejor que en un parque urbanizado.

Hoy lo han vallado y han empezado a allanarlo ¿cuál será su destino? teóricamente su destino es "usos sociales" ; pero no se que mejor uso social le podrán dar.


allanando el descampado, Madrid

Hacer el un sketchcrawl cuando te da la gana...

El fin de semana pasado, organizamos en Sevilla, el 46th World Wide Sketchcrawl... Sí, ya lo se!! El 46th es, oficialmente, el sábado que viene pero es que aquí no estamos acostumbrados al frío, que nos deja medio atontados, y nos equivocamos en la convocatoria (por lo que veo que no hemos sido los únicos). El caso es que, con las ganas de dibujar que teníamos, decidimos no cambiarla y nos fuimos a Utrera. Un pueblo a 30 km de Sevilla, que merece la pena visitar y disfrutar.
Hacía un fantástico día de sol, del que pude disfrutar, por supuesto, en un bar, que es desde donde está hecho el dibujo. Podríamos decir que la perspectiva de estar sobre la torre del castillo, dibujando monumentos y expuesta al viento, me atrajo menos que un dibujo a un sitio cualquiera, con una cerveza para remojar, bien resguardada y calentándome al sol.


domingo, 25 de enero de 2015

MI segundo encuentro en Vic con USK Girona y el primer Sketchcrawl allí

El 46 sketchcrawl, esta vez, se adelantó una semana en Vic. Porque ha sido este sábado 24 el día del encuentro. Invitados por Ferran Blancafort, organizador de Vic, allí fuimos los sketchers de Girona, en un intercambio que hace días se venía barruntando.
Para mi fue mi segundo encuentro en Vic, porque este agosto, el grupo de Girona fuimos a dibujar una colección de bicicletas, pero esta vez fue el primer Sketchcrawl que compartí con el grupo de allí.


Este es el magnífico grupo en la foto start, que no foto finish, porque el frío y la distancia hacían preveer algunas bajas al final del día. El recorrido fue corto, en especial para mi, que prácticamente no me moví del lugar, tanto era lo que veía para poder dibujar. Lo que veis al fondo, según me contó una abuelita de las que siempre pasan, te felicitan por el dibujo  y te explican la historia de lo que estás dibujando, quizás uno de los aspectos más entrañables de este pasatiempo que se nos ha dado en llamar "sketcher". Pues como decía, me contó que estas casas eran la riqueza del pueblo de Vic, lo que le dio su fortuna y lo que hizo, en el siglo pasado, que Vic fuera lo que es hoy: las casas de los curtidores. Porque en Vic existió una rica y floreciente industria de pieles, y aquí tenía lugar buena parte del trabajo de encurtido de las mismas. Aquí dejo algunas muestras de lo que  mis compañeros y yo vimos a la vera de ese río Mèder, en el que los curtidores de antaño limpiaban y curtían pieles.

Casas de curtidores por Àngels Prat

 Casas de curtidores por Lluis Bruguera

Casas de curtidores por Toni Xifré

Casas de curtidores por David Pradas

Era sábado y allí es día de mercado. Así que, desde el río y su emblemático puente románico, nos dirigimos a los alrededores de la plaza mayor y su iglesia. Algunos compañeros recogieron el ambiente que se vivía allí.
 Mercado de Vic por Jordi Cañelles

Mercado de Vic por Amadeu Rey

Y otros, como Teresa, se dejaron cautivar por las tiendecita de embutidos que surgen en cada esquina de la ciudad, otra de las industrias que han dado fama y riqueza a esta localidad.
Tienda de embutidos por Teresa Ortega

Yo no me fui muy lejos, cautivada por los siglos que contemplaban los ojos del puente románico, me quedé casi donde estaba, haciendo mi segundo dibujo del día: el puente de Queralt, sobre el rio Mèder, el puente más antiguo de Vic. Data del siglo XI.


Y hacia las dos, el segundo cometido más importante del día: comer, conversar y compartir cuadernos y dibujos. Fuimos al restaurante El Gravat. Si alguien se pasa por ahí, no dejéis de ir: una comida excelente y un trato exquisito. De ahí dejo estos dibujos espontáneos, de Cristina Curtó y una servidora respectivamente.



Magnífico día de dibujo, compartiendo entorno y una buena comida con excelentes conversadores, como Lluis, Amadeu y Juan Carlos, un colombiano afincado en Vic desde hace 18 años, que dibuja maravillosamente aquellos detalles que para muchos pasan desapercibidos, pero que solo el ojo del artista sabe ver: la magia de los cruces de los cables en las cajas de entrada de líneas en los edificios, o los aldabones de puertas y barandas de escalera. Espero ver sus dibujos en flickr, así que se decida a publicarlos. ¡Ah! Y olvidaba la grata sorpresa que tuve de conocer a Amelia Mateos personalmente, a quien solo conocía por su obra, de la que soy gran admiradora. Vaya desde aquí un fuerte beso, Amelia.
Ahora, esperamos el partido de vuelta de nuestros amigos de Vic a Girona. Eso será a principios de marzo. Lo espero con impaciencia, pero mientras tanto, no hay que dejar pasar un solo día sin dibujar, si es posible.

El Alentejo

Sev_Alent2s
Retratos de Javier Muñoz. Mértola: Calle principal, limonero en la hospedería Rita, Barrio árabe desde la H.Rita


Después de Reyes, Charo, Frida y yo fuimos a Sevilla a despedir a nuestro ahijado Javier, que se volvía a continuar su beca allende los mares Después de Reyes, Charo, Frida y yo fuimos a Sevilla a despedir a nuestro ahijado Javier, que se volvía a continuar su beca en NY. Regresamos por El Alentejo, del que tan bien nos habían hablado los portugueses. Y no nos defraudó, aunque tuvimos que acortar el viaje porque al tercer día empezaba un temporal que nos hizo cruzar Cáceres y Burgos bien salpicados de nieve.
Mértola y la Mina de San Antonio son especialmente atractivas porque conservan el sentido de lo pequeño íntimo y cuidado y una marcada y bien conservada personalidad, cada cual en su estilo. Serpa tampoco pierde interés, pero no me dio tiempo ni a un pequeño apunte. Ciudades más grandes como Beja y Estremoz, aun siendo de admirar, no nos impresionaron tanto.
. Regresamos por El Alentejo, del que tan bien nos habían hablado los portugueses. Y no nos defraudó, aunque tuvimos que acortar el viaje porque al tercer día empezaba un temporal que nos hizo cruzar Cáceres y Burgos bien salpicados de nieve.
Mértola y la Mina de San Antonio son especialmente atractivas porque conservan el sentido de lo pequeño íntimo y cuidado y una marcada y bien conservada personalidad, cada cual en su estilo. Serpa tampoco pierde interés, pero no me dio tiempo ni a un pequeño apunte. Ciudades más grandes como Beja y Estremoz, aun siendo de admirar, no nos impresionaron tanto.

LO QUE DA DE SÍ UN FLAMENQUÍN...de ruta por CÓRDOBA

Puente romano, desde la orilla de la Calahorra.

Templo de Claudio Marcelo

     Al nombrar Córdoba pensamos en velos y turbantes, pero antes que árabe -Qurtuba-, fue romana -Corduba-.
     Esto nos lo recuerda, nada más entrar, su puente romano, del s. I d. C; una pasarela del tiempo, que tras superar sus dieciseis arcos nos traslada a un auténtico aparato circulatorio de transeúntes .
      Los abigarrados callejones del casco antiguo cordobés nos recuerdan a un hormiguero cuyos túneles nos llevan siempre hasta la reina, la Mezquita. 

          Todos los caminos conducen a Roma, o al menos la calzada que discurría sobre el puente; pero para llegar a Roma no necesitamos ir hasta Italia; esta capital conventual andaluza disponía de todas las comodidades que un patricio pudiera desear; cuando el sofocante calor andaluz no tenía rival , siempre podían tomarse un salmorejo a la sombrita de un naranjo como los del patio de la mezquita; y es que quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija. En invierno, es más conveniente buscar los rayos de sol que se cuelan entre callejas, patios y arcos.
     Recostado en el patio de los naranjos admiré esta torre sacrílega que rompe el cielo cordobés como también rompió la estética del edificio en que se ubica, revistiendo un digno alminar y ahogando en su interior los cánticos del almuédano.  El pobre Carlos V tiene en sus espaldas esta triste responsabilidad, más  no tardó en arrepentirse de ello: habéis destruido lo que era único en el mundo, y habéis puesto en su lugar lo que se puede ver en todas partes.

     Otras torres desafían la escasa altura de este casco antiguo, aquellas que sirvieron para la defensa de la ciudad, hoy posadas estratégicamente como piezas de un ajedrez en un tablero de puertas, plazuelas y palacios. Algunas vigilaban la entrada a la ciudad -la Calahorra-, otras testimonian una vieja muralla que hoy queda dentro de un palacio -Palacio de los Marqueses del Carpio- y otras sencillamente son monumentos en el sentido estricto de la palabra, recuerdos; recuerdos de un mal pasado y recuerdos de una mala muerte -la torre de la Malmuerta-.
Palacio de los Marqueses del Carpio.




 Pero como decíamos, Córdoba es romana. Un museo muy interesante se levanta sobre el teatro romano, defendido por unos gruesos fustes de mármol que se salvaron de convertirse en cal. ¿Cómo eran los cordobeses de aquella época? Unos globalizados andaluces de hace dos milenios posan para los visitantes del museo.
     Piezas de un incalculable valor nos retrotraen a las costumbres y gustos de una perversa sociedad que tenía muy claro su concepto de belleza, una mujer natural, un cuerpo humano, carnoso y sutil, quieto pero en movimiento.
Afrodita agachada. s. II.
     La ciudad recuerda a Séneca, a Lucano, a Góngora; capiteles como fuentes, letras como imágenes, Córdoba es arte y literatura. Durante el s. X se convirtió en la sede del saber occidental; entre sus progresos debió figurar el descubrimiento del salmorejo y las berenjenas a la miel -y del torrillón de un palmo de grosor-.      
En el Moriles, ¡que aproveche!
  

   











En 1236, los castellanos debieron sustituir la liviana verdura por el denso relleno de un flamenquín; aunque mantendrían el consumo del té como digestivo; tras probarlo puedo corroborarlo. Y es que nadie puede irse de Córdoba sin comer en el Moriles y sin beber un té en su judería ; Córdoba es romana y los fustes que sostienen los templos más sagrados, los andares de las cordobesas, son hoy esta maravilla de la industria cárnica...ya lo decía la jefa...lo que da de sí un flamenquín.

 

viernes, 23 de enero de 2015

Tres obras del arquitecto Alexandre Soler i March

Obras de Alexandre Soler i March (1874-1949) en Manresa.

Harinera Albareda, 1909, ejemplo de fábrica típicamente modernista. Hay tres construcciones diferenciadas, la parte central es la original, donde destacan los arcos de la planta baja y del último piso.



Instituto de bachillerato Lluís de Peguera, 1907-1927. Edificio de estilo modernista en transición hacia el novecentismo.
 




Casal regionalista, de 1918, con su estilo sobrio y regular se aleja de los postulados del modernismo aproximándose al novecentismo.
 

miércoles, 21 de enero de 2015

En Bilbao

Dos apuntes hechos un fin de semana pasado en Bilbao. El interior de un bar con un grupo de mujeres que jugaban a las cartas y un hombre mayor leyendo el periódico. El otro es de una madre con su hijo de paseo cerca de la playa, en la desembocadura de la ría.

Lapin en Zaragoza, coches, y mucho frío

A pesar del cálido ambiente en la presentación que hizo Lapin de sus libros y de su cálida compañía no nos evitó del frío que pasamos, sobre todo el domingo dibujando los coches de la concentracción que hubo en Casetas; Barrio periférico de Zaragoza, que se celebraba en apoyo a la llamada de la Asociación de amigos del Ferrocaril que quieren restaurar una Antigua Locomotora y para atraer al público dedicaron un día de puertas abiertas. Los de De vuelta con el cuaderno nos solidarizamos y aparecimos a dar ambiente y color y así disfrutar de coches y trenes Antiguos e Históricos.
Nuestro lema siempre es: ¡ocasión para dibujar...no hay que desaprovechar!...pero vamos a tener que poner un límite. Cuando se llega al punto de casi congelación...lo dejamos, no se puede... ¡Qué frío!, pero ¡Qué bien!.
La verdad que tener a Lapin en Zaragoza es un lujo, y los dibujos que nos hizo... El que Mila nos pusiese en contacto con la Asociación de trenes...Otro lujazo,
que a su vez estos nos pusiesen a tiro de trazo un montón de coches increíbles... de vicio. Que la Taberna Vinos chueca nos acogiese con ese caldito, ...fetén, quizá un poco antes mejor, y no te digo si nos lo hubieran traido cuando hasta los cuadernos tiritaban...ni te cuento. Pero que encima para postre y café nos brindase Roberto, el tabernero, un concierto en vivo y en directo...es para olvidarse de los sabañones en los pies y la moquitona de después.
En definitiva, estuvo estupendo. Más veces, con más temperatura.