Una de las obligaciones de los padres y digo padres porque también nos gusta hacerlo, igual que las madres, es ir al parque con nuestra prole. En mi caso es nada más que una niña, Aitana, muchas y muchos ya la conocéis. No para quieta, aunque, afortunadamente, cada vez es más independiente y me deja algún ratillo para hacer un boceto. Rápido, eso sí.
Los parques, a los que vamos hoy en día, se han convertido para mi en un lugar habitual para dibujar. Recuerdo, cuando era pequeño, que la estructura más complicada que nos podíamos encontrar eran los "castillos". Unas trampas mortíferas que algún que otro había sufrido con magulladuras en la cabeza o golpes en la entrepierna. Ahora las complejas estructuras son nuestros sueños de cuando eramos pequeños convertidos en realidad. Estructuras complejas con toboganes anexados a torres, con escaleras horizontales o telarañas por las que poder trepar. Y lo mejor de todo tirolinas de más de 10 metros.

Así que cómo es normal también se pueden dibujar un gran número de árboles. Encima de estas líneas podéis encontrar un pino. Ahora te puedes encontrar una gran variedad de especies. Hemos evolucionado bastante desde aquellos primeros "plataneros".