viernes, 17 de febrero de 2012

Gracias a la subida del termómetro

he podido salir a la calle a dibujar, y aunque sigue haciendo fresco, ya no se me quedan las manos heladas e insensibles. Tenía ganas de acabar este cuaderno y así ha sido. Me he encontrado con algún problemilla, la pluma, después de tantos días sin utilizar se había secado, pero han sido dos mañanas de buen sol en Barcelona.


Gran Vía y Rambla de Cataluña desde el cine Coliseum.

Plaza San José  Oriol, a la derecha sin color la iglesia del Pi.