miércoles, 3 de junio de 2015

HACIA EL CASTILLO ALMADEQUE


Este dibujo de finales de marzo, en un día de calor inusual, mira hacia el Moncayo desde los alrededores de Arcos de Jalón. Dejando atrás el cementerio, nos elevamos hasta una planicie desde la que divisamos las erosionadas laderas de este desierto soriano del sur, paralela a las cuales discurre la autovía Madrid-Zaragoza. Aquí cerca, a la derecha, un acusado desnivel nos conduce a un vallecillo por el que baja el arroyo Madre, que se ensancha en charcos de agua clara y da de beber a pequeñas choperas en sus orillas. En una ladera de este valle, aguas arriba, las ruinas del castillo Almadeque ponen en el paisaje la pincelada romántica de antiguas historias.