viernes, 28 de agosto de 2015

¡AL TAJO DIBUJANTES! HACIENDO LA RONDA POR LA SIERRA DE MÁLAGA



 Como un conejo que asoma las orejas, así se ve el teatro de Acinipo en lo alto de su colina. Apenas notamos los mil metros de altitud que lo separan de las playas. Realmente los romanos tampoco debieron sentir la gavedad cuando levantaron tan alto este teatro deRonda la Vieja.
Vista global del teatro, desde la summa cavea.


Los intrépidos sketchers, con las manos y la boca manchadas de mora.

     
     La comarca de Ronda es un sitio de cosas grandes; un gran teatro para una gran ciudad romana, un gran puente para un gran desfiladero, una gran cueva para unos grandes espeleólogos. 

     Como el agua que sale de la Cueva del Gato, los sketchers nos deslizamos por una escarpada orografía que nos llevó directo a El Lechuguita, en pleno corazón de Ronda. Buenas tapas a un precio que quitan el hipo; si el hipo persiste siempre puede uno asomarse por el tajo -100 metros de profundidad-.


     

  
      


     Ronda es una ciudad islámica. Pocas cosas quedan ya en pie que nos lo recuerden. El minarete de San Sebastian ha permanecido indemne al paso del tiempo; ya no quedan restos de la iglesia a la que sirvió de campanario. Pasan los tiempos, pero sigue en pie; quizás sea por el recio carácter rondeño. Recorrimos la villa rápidamente, imbuidos por el espíritu del Pasos Largos. Pero nosotros no huíamos de la Guardia Civil, como el pobre bandolero; nosotros huíamos de un ansia irrefrenable por dibujar todo lo que vemos.
Viendo la realidad a través de mi cuaderno. Así percibo las aristas de sus sillares.
Foto: Fernando Álvarez.
 En Ronda descubrimos que el Secreto de Puente Viejo no es una serie de televisión. el puente está junto a la puerta de Felipe V, y el secreto es que todo aquél que lo cruza se convierte en un viajero en el tiempo. 
     Cruzar el desfiladero por este puente es cruzar del tiempo moro al tiempo cristiano, de lo medieval a lo renacentista. La diversidad es la esencia de Andalucía. Por ello, Mustafa Arkan vino a grabar uno de sus reportajes sobre el mundo justo aquí. La televisión de Turquía cuenta ahora con la imagen de uno de mis dibujos.


Pero este viaje en el tiempo pronto terminó, en poco menos de una hora hubimos de cruzar el puente en busca de nuestro tiempo, el que nos ha tocado vivir. Por suerte, tenemos la belleza que nos rodea, eso nadie nos lo puede quitar pues ya está en nuestra memoria, en nuestros cuadernos...

El Puente Viejo de Ronda y la puerta...