lunes, 17 de julio de 2017

En ruta


En ruta,
Este mes he disfrutado de unos días de vacaciones y para celebrarlo nada mejor que viajar, una de las cosas que más me gusta en esta vida. Así que nos pusimos en ruta, vía Berlín, aunque el objetivo del viaje era Polonia, pero siempre hay una excusa para visitar aunque sea por poco tiempo Berlin.

 












KJon

Sólo tenía un día pero no pude dejar de visitar el Pergamuseum con las puertas a Babilonia y la vía procesional, siempre se me pone la piel de gallina cuando lo veo, me emociona.





Iniciamos una ruta en coche por Polonia desde Poznan hasta Cracovia, visitando  bosques primigenios, castillos, ciudades medievales, balnearias, muchaaaaass iglesias. católicas, ortodoxas e incluso sinagogas. Muchos km recorridos y no menos ciudades o pueblos visitados.



Su paisaje es de llanura principalmente, apenas hay montañas hasta el sur en los montes Tartra. Las inmensas extensiones de trigales verdes son como grandes mares que van siendo atravesados por ríos  y vegas extensísimos salpicados de casas dispersas. Era habitual encontrarnos en el camino con el gran río Vístula, al final del viaje era como volver a un viejo amigo.



 Aprendimos que el tilo es un árbol muy querido e importante en la cultura polaca desde tiempos anteriores a la Edad Media, ya entonces se le consideraba un árbol sagrado. Le pusieron Lipiec al mes de julio por el nombre de este árbol, "Lipa" en polaco, porque es la época del año en el que florece y cubre las calles de flores  amarillas y origen de su rica miel de tilo. La comida polaca tiene toques bielorusos, otros alemanes, otros ucranianos...., muy bien por cierto que comimos. La bebida del país es LA CERVEZA, con mayúsculas.



Sus gentes son serias y parcas en palabras.  Nos recordaron personajes ilustres de las ciencias y el arte que nacieron en Polonia, Copérnico, Curie, Chopin, Farenhaite, Günter Grass, Schopenhauer,.....

Es imposible visitar Polonia y no impregnarse de lo que allí ocurrió el pasado siglo, la destrucción del país durante la II Guerra Mundial, el exterminio de personas, los emblemas de los años trás el telón de acero,.... En este caso la arquitectura reconstruida u original (muy poca) ayuda a ir siguiendo la historia de lo que allí aconteció.


Viajar permite descubrir otros lugares, como viven otras personas, su comida y poder dibujarlo también .Yo siempre he pensado que cuado viajo me traigo y dejo algo del lugar donde estuve. El viaje en sí, nos permite vivir buenas y malas experiencias, pero incluso de estas últimas aprendemos algo  y esto nos hace crecer como personas.

Espero poder volver a la ruta muy pronto,

1 comentario:

Virginia Isabel dijo...

Siempre que salgo de viaje me llevo una libreta y lápiz para dibujar... pero al final no hago ni uno. Con lo que me gustaría a mi.
Tu cuaderno del viaje quedo estupendo.
Besujis!!