El tiempo logra borrar todo, como si todos quisieramos que las cosas mal hechas, nunca hubieran pasado, solo quedan restos en la memoria de los archivos guardados, que se encargan de recordarsnoslo, este muro de hormigon, que existe entre Avenida de Betanzos 90 y la Plaza de la Carolina nos recuerda perpetuamente que no hubo coordinación o dejadez , edificios pegados unos a otros, calle cortada, pasadizo estrecho, nunca debio existir, queda fijo para estudiosos del urbanismo y de otros colectivos.


