y uno de los recuerdos más emocionantes que me traigo es el que vivimos en un pequeño bar de Barrio Alto . Lugar humilde y acogedor.
Una joven cantante de Fado, Joana Melo, arrancó su voz desde lo más profundo de su alma para ponernos las tripas en pié. Desgarro, dulzuza, fuerza, fado,...


