
El Burgo Centro es un edificio pequeño que cuando se construyó hace mas de 25 años fue una auténtica revolución en las Rozas.
Parecía que entre tanta edificación posterior, centros comerciales, conjuntos de tiendas y otros espacios de ocio y entretenimiento este edificio quedaría obsoleto y moriría por falta de negocio, sin embargo ahí sigue resistiendo el paso del tiempo.
Al Burgo le tengo especial cariño por las muchas mañanas de domingo tomando el aperitivo y leyendo el periódico, por su Burger King con mis hijos, por sus tiendas para solucionar algún cumple y algunos reyes...
Siempre he querido pintarlo, desde aquí o desde allá, con esta luz de mañana o esta otra de tarde... y al final con tanta duda han pasado los años y nada, ni un triste apunte. La otra tarde, viniendo de viaje, me decidí a entrar en las Rozas y pintarlo tal y como estuviera. De pié, en la acera, hice un dibujo a pluma y mas tarde en casa lo acuarelé. No es de lo mejor que me ha salido pero es que hay veces que o te decides ya! o pasan otro montón de años en blanco.

