lunes, 25 de junio de 2012

San Juan, la noche y el (medio)dia

Bienvenidos a esa época del año en que todos los que tenemos mar a tiro de coche aprovechamos para abusar de comida y bebida en la playa sin miedo al colesterol (ni a ninguna otra cosa, si la bebida es suficiente). Y es que ya lo dicen 9 de cada 10 médicos, los chorizos a la parrilla no engordan, el que engorda eres tú.

Como todos los sanjuanes que se precien, entre la inevitable neblina nocturna del día en cuestión, el humo de hogueras y la gente buscando a tientas y trastabilles la barbacoa que le corresponde (o en su defecto alguna en que lo acepten), el escenario nocturno viene a ser como un episodio de Walking Dead, así que hubo que conformarse con dibujo de media tarde. Que viene a ser más o menos esto:


A destacar, los cada vez más sofisticados palacetes folklorico festivos que el personal se monta en las playas, que con un grupo electrógeno ya le podrían poner hasta pista de baile con bolas setenteras y el sentimiento español que a todo el mundo embarga cuando toca partido de la roja, que a estas no les pitan como a las del desfile del día del Pilar. Con todo mi respecto a los aficionados al balonpié (a mi también me gustaba cuando todavía era un deporte y no un show), como decían en Gladiator, pan y circo (o priva y futbol, que queda más español).


Y después de la noche de San Juan, el día viene a quedarse en la mitad (yo, como ya tengo una edad, me fui a casa temprano y me levanté a las 10 y media para desayunar dos veces, como los hobbits). Y qué mejor forma de empezar el día que de comilona en un chiringuito playero (por continuidad, entre otras cosas). Los de enfrente eran más guapos, pero si llego a dedicarle más tiempo a desgraciarlos en el cuaderno, me quedo sin tapa). Ayer me enteré, mira por dónde, que lo de las migas con melón y sardinas era una de esas cosas granaínas que no se llevan en Málaga. Ellos se lo pierden. Lo único bueno que ha tenido la crisis es que otra vez puede uno irse a comer a un garito de estos a pie de playa por 10 euretes, frente a los 30 que tocaba apoquinar unos años atrás.

En fin, un año más, un San Juan más (y, en Almuñecar por lo menos, sin quemaduras de tercer grado)



5 comentarios:

Teresa Giménez Pous dijo...

Muy bien tus dibujos y acertadísimos tus comentarios.

Patrizia Torres dijo...

Genial Cris !

Aurora Villaviejas dijo...

Qué buena crónica!!

Swasky dijo...

Jo, ya quisiera yo estar en tu piel para vivir lo que has vivido, explicarlo como tu haces y además dibujarlo. Gran historia, grandes dibujos.

Cristina dijo...

Muchas gracias a todos! Si no me hubieran devorado los mosquitos, habria sido un fin de semana estupendo. Por lo menos las medusas no me pillaron por sorpresa :D