martes, 12 de marzo de 2013

Chanson francesa de Málaga.

Acompañar la acción de dibujar con la música es uno de mis mayores placeres, pero cuando asisto a un concierto en directo, es el dibujo el que persigue a la música en un intento de atraparla en el cuaderno.

Ocho músicos españoles y un francés, todos malagueños, componen "Pépé l'Amour & la Chicolini Orquesta", un conjunto que combina la chanson francesa, los ritmos frenéticos y las canciones de amor y de pérdida. Sus armas son instrumentos de viento, batería, guitarra, bajo y violín que junto con los teclados la armaron buena el pasado día 7 en el Teatro Echegaray de Málaga, donde presentaban su primer disco.


En medio de todos ellos con su copa de vino de Burdeos y su alfombra inseparable, el cantante, Xavier Lagardère, no paraba de bromear, contonearse y bailar, por lo que el dibujo, oh là là, se convirtió en todo un desafío. La tensión y la observación se agudizan para atinar algo en la página, o directamente emborronarlo todo, porque cada movimiento ha cambiado cuando aún no has trazado ni la primera línea.

 Un ejercicio agotador (por el que también acaba de pasar Aurora por cierto), y un gran concierto que nos dejó a todos con la sonrisa y el ritmo pegados al cuerpo. Y con ganas de más...

5 comentarios:

Aurora Villaviejas dijo...

Fantásticos dibujos, Patrizia!! Eso sí que es movimiento!!

Miguel Herranz dijo...

El chico que cantaba no debía de ser muy estático que digamos, no? Muy buenos todos, la página en blanco y negro y el último son totales.

clara dijo...

Ritmo, ritmo

Rincón dijo...

Oh la la, que buenos todos

Patrizia Torres dijo...

Cuando tu objetivo se mueve tan rápido, no te queda más remedio que limitarte a plasmar el gesto y la dinámica de la acción evitando los detalles, aunque como resultado final obtengas una espiral de líneas enmarañadas...
Gracias a todos.