lunes, 17 de junio de 2013

El viaducto

En Madrid hay dos formas tradicionales de suicidarse. Una forma es zampándote un bocata de gallinejas y entresijos fritos en cualquier verbena y la otra forma es tirarse por el viaducto de la Calle Bailén sobre la Calle Segovia. Lo que ocurre es que ya no dejan suicidarse porque han puesto unos vidrios anti vuelco.  Así que ahora si te quieres tirar por un puente tendrás que ir a Ronda. ¡Que pereza!

4 comentarios:

Patrizia Torres dijo...

Mi primera apartamento de jovencilla emancipada se situaba en la plaza de las Vistillas, junto al viaducto que tomaba todos los días para salir o volver a casa (qué recuerdos...). Muy buen dibujo, Fernando, y la entrada, muy divertida.

Fernando Antonio Benito Diaz-Guerra dijo...

Gracias Patrizia. Esos arcos tienen algo gótico. Y luego esa leyenda que le acompaña de novela negra. Almodóvar que conoce Madrid muy bien lo incluye en el guión en varias sus películas.

Emily Nudd Mitchell dijo...

Pues alli aprendi la expresion! El dibujo genial!

Fernando Antonio Benito Diaz-Guerra dijo...

Gracias Emily. Aquí te despedimos cuando te fuiste de Madrid.