miércoles, 23 de abril de 2014

¡SALUDOS DE LA MERKEL!

Esta semana santa aproveché que tenía trabajo para poder pedirme unas vacaciones, quién me iba a decir que al final también se terminaría el trabajo. Pero con unos ahorrillos y unos billetes ya comprados decidí echarle cara a la crisis y me fui al mismo parlamento alemán a dibujar ante sus puertas, Angie no se dignó a posar para mí, no obstante tomé unas buenas vistas, por allí hay cosas muy grandes, y es impresionante que a pesar de la guerra y la destrucción hayan resurgido de sus cenizas como un ave Fénix edificios, calles y ese gran espíritu que hace avanzar a este pueblo siempre hacia adelante.


Alcazaba de Málaga

 Aunque mi destino fue Berlín, mi viaje ya comenzó en Málaga, a donde me llevaron mis colegas a ver el Thyssen y claro está, donde cogí el avión, y allí quedé con un boquerón de categoría, Luis Ruiz Padrón, que me enseñó los caldos malagueños y con el que compartí un buen rato de dibujo.


Visité la mayor parte de la ciudad, pero las cervezas de medio litro a precios muy módicos me impidieron dibujar tanto como me hubiera gustado y eso que el tiempo fue tan primaveral o más que en España, pero aquí las procesiones eran largas ristras de vagones de tranvías, trenes, metros y autobuses de dos plantas pero de color amarillo.

Berliner Dom, la catedral, o una de tantas porque hay una para cada nacionalidad.
Las distancias allí superan con creces a lo que estoy acostumbrado, pues al ser de Cádiz ( y aun habiendo viajado mucho) he de admitir que acostumbro a ir a todos los sitios andando. Berlín puede crecer ilimitadamente hacia sus lados y hacia arriba. Me encontré con una ciudad muy vertical que truncó mis planes pictóricos, ya que me traje un cuaderno apaisado pensando en ver cúpulas; no me esperaba tanto edificio alto; desde la sede de BASF a la torre de la televisión, todo está arriba y creo que fue por eso y no por dormir en el sofá por lo que me he traído un poco de dolor en las cervicales.
Nikolai Viertel, zona muy antigua de la ciudad

Mi tela de araña partía de la estación de Ostkreuz, desde donde colonicé todos los rincones de esta ciudad tan grande como desordenada, y los puntos dibujados son un intento de mostrar la variedad de entornos que podemos encontrar salvo las zonas verdes, que no las he retratado pues debería haber pintado de verde más de medio cuaderno, allí los parques están llenos de vida, pájaros, conejos, y toda clase de animalitos de cuento.


Oso, erróneo símbolo de la ciudad
 El nombre de Berlín, aunque pueda parecer que viene de oso, Bär, como ellos lo interpretaron, lo cierto es que viene de otras lenguas germánicas y eslavas que vienen a coincidir con la misma idea, la de zona inundada, tierra pantanosa; aun así la imagen del osito vende mucho y para qué negarlo, es muy bonito de dibujar.



Reichstag Gebäudes

 Este es  el edificio estrella, con la cúpula de Norman Foster. Es famoso por su cúpula, pero lo cierto es que al amigo Norman había denostado por completo la idea de poner una cúpula aunque tuvo que ceder ante presiones políticas.

Abajo la Brandenburg Tor, muy cercana a donde Michael Jackson sacó a su bebe colgando por la ventana. Estas puertas son el símbolo de la grandeza y del orden, prusiano cien por cien.
La Puerta de Brandenburgo


Iglesia de San Eduvigis, no tiene nada particular, pero me gustaba.
La casa roja y la torre de televisión, muestra del poderío soviético, casi se ve desde Cádiz.

Altar de Pérgamo.
 En la isla de los museos los berlineses aglutinaron toda la riqueza arqueológica de la que habían ido haciendo acopio, reconstruyendo en su interior algunas de las piezas arqueológicas más impresionantes de la humanidad, tales como las puertas de Babilonia, el mercado de Mileto o este altar de Pérgamo, que da nombre al museo. En el Neues Museum vi la cabeza de Nefertiti, pero había tanta gente alrededor que decidí no dibujarla.

Los últimos días de viaje tuve la suerte de poder quedar también con otro gran sketcher, Omar Jaramillo, que me obsequió con una pluma estilográfica, aún no tengo fotos de aquellos días, pero cuando pueda las subiré aquí junto al retrato que nos hizo a mi y a mi anfitrión en Berlín.

El viaje de vuelta fue un poco extraño y podría incluso haber dibujado un desmayado dentro del avión o los de la Cruz Roja al aterrizar, pero eso ya es otra historia...

4 comentarios:

Fernando Abadia dijo...

Gracias. Me ha encantado. Soberbios dibujos

Shiembcn dijo...

Joer Jona, ademas de la clase magistral de cultura e historia te has traído unos dibujos tremendos, eso es aprovechar el viaje. Gracias por mostrarlo.

Rincón dijo...

Buena ayuda para viajar por aquellas tierras.

Nacho Zaragoza dijo...

Muy buenos! He estado tres veces en Berlín y no me canso.