miércoles, 19 de noviembre de 2014

Arquitectura neobizantina en Madrid

Olvidadas por la popularidad de monumentos más turísticos se esconden en Madrid verdaderas joyas.
Los dibujos que os muestro en esta ocasión son los dos edificios más representativos de la arquitectura neobizantina en la ciudad: la Iglesia de San Manuel y San Benito y el Panteón de Hombres Ilustres, ambos obra de Fernando Arbós y Tremanti.
La Iglesia de San Manuel y San Benito está situada enfrente del Parque del Retiro. El edificio fue erigido como residencia e iglesia de Padres Agustinos por iniciativa del empresario catalán don Manuel Caviggioli y su esposa doña Benita Maurici, de quienes el templo ha tomado la advocación. Está levantado sobre una planta de cruz griega, con una impresionante cúpula. La torre, adosada a la fachada principal es semejante a los campaniles italianos. Sus paredes se encuentran decoradas por una gran cantidad de mosaicos formados por teselas vidriadas.

La construcción del  Panteón de Hombres Ilustres fue promovida por la reina regente María Cristina, viuda del rey Alfonso XII,  que decidió que la nueva basílica de Nuestra Señora de Atocha tuviera anexo un panteón que diera acogida a los monumentos funerarios de estos hombres ilustres.  El conjunto incluye un campanile italiano y el panteón, y se inspiraba en el camposanto del Campo dei Miracoli de la ciudad italiana de Pisa. El claustro/panteón es de planta cuadrada, con tres galerías con arcadas y vidrieras y dos cúpulas semiesféricas en las esquinas. Los monumentos funerarios que alberga son obra de los mejores escultores españoles de la época como Mariano Benlliure, Pedro Estany o Agustí Querol.
En el interior hay un pequeño jardín que es el que dibujé donde se ubica una cruz y un  mausoleo conjunto.
Las tumbas son  bellas y a la vez intimidantes. Leyendo la historia de los políticos que yacieron en ellas recordé lo agitada que era la España de aquella época ya que algunos de ellos fueron asesinados (Canóvas del Castillo, Eduardo Dato, Canalejas, el general Prim). Ahora sólo descansa aquí José de Canalejas, el resto fue reclamado en sus lugares de origen. El Panteón está en proceso de restauración desde hace un buen tiempo, las salas están casi vacías y el jardín es un pequeño remanso de paz.