lunes, 20 de marzo de 2017

Dibujando las peleas de gallos

Durante mi estancia en Filipinas no desaproveché la oportunidad que se me brindó para conocer y retratar las peleas de gallos. Estas son sin duda una de las tradiciones más atávicas y arraigadas en Filipinas. Realizar el reportaje entre la multitud en el reñidero de gallos fue todo un desafío para mí. Cuando comencé a dibujar sobre mi cuaderno sentí lo inusual y embarazoso de la situación, más para el anfitrión que me acompañaba. Sin embargo, afortunadamente, el pudor inicial no se impuso a mis ganas de dibujar y finalmente creo que esa tarde en la pelea yo fui parte del espectáculo.
A los filipinos les encanta apostar. Cuando llegamos al coliseo, las peleas no habían comenzado, sin embargo había  un grupo  de hombres en torno a un tablero apostando el color de la casilla sobre la que se posaría la pelota. Este fue el primer apunte de la tarde.
Sa pula sa puti. Norzagaray Arena
Tras esto, me dejaron pasar a la sala donde les fijan las cuchillas a los gallos. El Manari, a menudo una persona de confianza del propietario, determina la longitud apropiada y la forma de las cuchillas de acero. Debería tener al menos ocho cuchillos. Si no se adhieren las esporas, esta es la tarea del Heeler (fijador de cuchilla). Esta tarea debe llevarse a cabo con mucho cuidado y es crucial para la lucha.
The Manari and the Heeler
Sketch , Watercolor,  on 21x29.7 cm.160 gr. Fabriano drawing paper

Antes del combate el espíritu combativo de los gallos se estimula  encarándolos. Esto da una impresión a la audiencia de cual gallo es el favorito. Más tarde el árbitro quita las envolturas de cuero, examina los cuchillos y los limpia de nuevo con alcohol para excluir el uso de venenos. Cuando tiene la impresión de que las apuestas están  hechas, da la señal para el comienzo de la pelea. La peleas no suelen durar más de un par de minutos. El propietario recibe las acciones de apuesta de la apuesta central. A partir de esta suma que todavía tiene que pagar al manejador, al fijador de la hoja, al organizador, así como a otros participantes de la apuesta.Tras el combate, el "Cock doctor" , tras las gradas, tratará de suturar las heridas de los gallos vencedores.
The Cock Doctor Watercolor,  on 21x29.7 cm.160 gr. paper
El veterinario de esa tarde quedó encantado con mis dibujos y me pidió posar con él.
 El gallo perdedor, muerto y desplumado, es entregado al ganador para el consumo.
Al reportaje quiero añadir los apuntes que hice unos días antes en un criadero de gallos de pelea.


21x29.7 cm.160 gr. Fabriano drawing paper.Sketchbook.
Para redactar el reportaje que os presento, realicé posteriormente un estudio de investigación sobre el tema. Señalar igualmente que al realizar el artículo he tenido la intención deliberada de no entrar en disquisiciones sobre la violencia , etc.sino un enfoque objetivo de qué son, cómo y dónde se desarrollan las peleas. El artículo algo más extenso en mi Blog .

3 comentarios:

Marisa Ortún dijo...

Excelente reportaje, gracias.

Félix Tamayo dijo...

Muchas gracias Marisa. Sí fue toda una experiencia por lo intimidante del lugar y la situación. En el reñidero habría unas 200 personas, salvo un par de mujeres, todos hombres, se permite fumar, en el momento de las apuestas se forma un vocerío estremecedor, ... Tuve la suerte y el privilegio de estar acompañado de un par de aficionados locales.

Albert Saboya _ Brusel·les dijo...

Vaya salvajada... qué triste.