Como es un espacio pequeño hay una red de luces complejísima que ilumina la obra y que presenta un desafío al dibujante. Fue una oportunidad excepcional para estudiar luces y sombras y entrar en conversación sobre este tema:
Mientras charlábamos empecé con el dibujo abajo en el que utilicé una pluma desechable que había rellenado con Noodler´s ink. Al colorearlo con las acuarelas dio unos efectos interesantes en el "caballero" ya que allí la tinta Noodler´s se mezclaba todavía con restos de la tinta original.
Para aclarar algunos aspectos de la iluminación y sus consecuencias a la hora de dibujar me puse a modelar las esculturas con una paleta de básicamente dos colores sobre un boceto previo muy sencillo y suave. Los resultados son los dos dibujos que hice en el bloc de espiral. Lo que sí, nos quedamos con ganas de ver el resto del Convento, o por lo menos la parte que está restaurada y dibujar en el cementerio en cuanto haga mejor tiempo para seguir con el estudio de esculturas.

