lunes, 12 de noviembre de 2012

Fotocopiando el mundo, dibujo a dibujo.

Por motivos de trabajo volví a Malabo, capital de la antigua colonia española de Guinea Ecuatorial. Frente a la entrada de mi hotel, insistente a cada movimiento de salida y entrada, como llamándome la atención sobre lo poco que estaba dibujando iglesias últimamente, se alzaba la catedral de Santa Isabel, un templo de estilo neogótico inaugurado a principios del siglo XX. Dibujar edificios es una tarea relativamente nueva para mí, un ejercicio que tengo que trabajar, entrenar y sudar, luego me senté en un banco a observarla con resignada atención ya que el resultado, lo sabía de antemano, no iba a ser satisfactorio.
Aparecieron cuando estaba en plena faena, un poco aburrida, y nada más verlos se me agudizaron los sentidos como una depredadora de caza, porque era eso lo que realmente me apetecía en esos momentos : unos niños que se disponían a jugar al futbol. En cuanto me vió uno de ellos y comenzó a acercarse, entablé conversación con él y de repente me vi rodeada de siete niños que se apoyaban sobre mis hombros para ver lo que hacía (Inma, cómo me acordé de ti...).
Es una delicia dibujar con niños, advertir su asombro ante el mundo con una mirada sorprendida y fresca, escuchar sus comentarios y ocurrencias. Y estos, que veían cómo una guiri blanca se ponía a dibujar su catedral, me hacían mil preguntas sobre el cuaderno, mis materiales, que por qué hacía eso...
Cuando me despedí, me hicieron prometer que me volvería a sentar en aquel mismo banco cuando regresara la próxima vez a Malabo, para reencontrarme con ellos a la salida de clase y quizás, si me acordaba de llevar papel y lápices para todos, dibujar juntos.


10 comentarios:

Emily Nudd Mitchell dijo...

Encuentros chulos gracias a los cuadernos. Me gusta el niño amarillo.

Miguel Herranz dijo...

QUé buenos! (Poderoso me ha matao :)

LALO dijo...

Pues a mí me gustan la catedral y los niños. ¡Geniales!

GARGABLE dijo...

fantastico tu trabajo, tus comentarios, mejor que leer el periodico donde solamente encuentras noticias desagradables, saludos.

INMA SERRANO dijo...

Ay que monos! Que buena entrada Patrizia!

Patrizia Torres dijo...

Dibujar la catedral, todo un reto. Pero con los niños ya fue un enorme placer, y cuando cada uno escribió su nombre y su edad, una fuente inagotable de conversación.
Y de repente, Miguel, apareció Poderoso cual Príncipe de Bel Air, adoptando posturitas teatrales. Sus padres no podían haber elegido mejor nombre.
Muchas gracias a todos.

AnAis dijo...

Qué buenos
Te salieron una buenas "fotocopias" :)

Juan Mª dijo...

para mi sería "más fácil" lo de la catedral, pero sospecho que dibujar gente es mucho más divertido

clara dijo...

Felicidades, encantadores

Cristina dijo...

Qué buenos! Tenía ganas de verlos desde que me contaste lo de la camiseta del Barca :D